miércoles, 9 de junio de 2010

DIARIO DE UNA SIRENA (capitulo 2)


Después de un largo recorrido por las calles, volvemos a la playa. Nos tumbamos los dos en la arena y contemplamos el cielo con sus brillantes estrellas… Me coges de la mano y me señalas las estrellas, me cuentas que cada una tiene un nombre y yo me asombro con todas tus historias… Reímos sin parar y me miras fijamente a los ojos… Empiezas a hablarme de nosotros…, que pasará con los dos…, si seguiremos todas las noches viéndonos o llegará un día en que nos olvidemos de toda esta historia y nunca más nos encontremos… Si podremos estar juntos para siempre o si yo seguiré siendo una sirena…
Mientras me cuentas todo esto, noto en tu cara tristeza, desilusión… No tengo palabras para responderte, mis lágrimas mojan mi cara y caen en tu pecho… Al sentirlas te das cuenta que estoy llorando y me calmas…:
-“¡Ey! Tranquila, no llores por favor, lo siento, no quiero que te pongas así… ya buscaremos una solución, ahora disfrutemos de esta preciosa noche los dos juntos y ya pensaremos una idea… No te preocupes…”- me calmas.
Al escuchar esas palabras sonrío y te miro a los ojos…, me secas las lágrimas y seguidamente empiezas a besarme… Nuestros cuerpos se envuelven en el manto de la arena y la luna es la única que nos observa, la que guarda nuestro secreto…
Acabamos dormidos…, yo apoyando mi cabeza en tu pecho y tú acariciando mi pelo… La noche se me hace tan corta cuando estoy contigo…
Empieza a amanecer y la luz del sol me despierta… Ya es tarde tengo que irme, tengo que volver al mar, con mi familia antes de que sospechen de mi… Te despierto acariciando tu cara… Abres los ojos y ves mi cara, sonríes contento de que siga contigo… Te devuelvo la sonrisa pero enseguida te confieso que debo marcharme… Entristeces de nuevo y bajas la cabeza… Debo contarte algo antes de marcharme…
-“Amor…, he estado pensando toda la noche en eso que me dijiste, en qué será de nosotros, que esto no puede seguir así y llevas razón, ya tengo la solución para todo esto…”- te confieso.
Sobresaltado te levantas y sentado a mi lado me contestas:
-“¡Ey! No pienses mas en eso, te dije que daba igual, que no me importa, yo todas las noches te voy a esperar aquí en la playa…, no hace falta que tomes una decisión que no quieras, no te voy a obligar a nada… No quiero que por mi culpa estés mal…”-me contestas preocupado.
-“No, tranquilo, tu no me perjudicas, ni vas a destrozar mi vida porque yo tome una decisión… Ya lo he decidido… Mira cariño, solo tienes que esperar un día más, solo un día, voy a dejar mi mundo para siempre, quiero estar contigo… Mañana cuando llegue la noche dejare de ser una sirena para siempre, para estar junto a ti el resto de mis días porque eres lo que más quiero en este mundo…”-pronuncio esas últimas palabras mientras lloro de alegría…
-“No puedo creerlo, pero… ¿tú estás segura de que eso es lo que quieres? Por favor piénsatelo, no quiero que sufras, de verdad, no quiero que por mi dejes de ser una bella sirena… Sabes que te quiero tal y como eres y no me importa nada, lo sabes ¿no?- dices exaltado.
-“Si, lo se, pero es lo que quiero, yo allí abajo no tengo nada por lo que seguir siendo sirena, m familia me da igual que no le guste mi decisión, pero soy libre de hacer con mi vida lo que quiera, así que por favor déjame hacerlo, quiero ser humana, quiero estar contigo siempre, pasar los días enteros como todas estas noches…, que me abraces, que me beses y no alejarme de ti nunca… Por favor dime que si, dime que aceptas mi decisión…”-te suplico nerviosa.
Y llorando de alegría y riendo a la vez sin poder creer mis palabras asientes con la cabeza y me abrazas muy fuerte… Te pido que me esperes solo durante el día que en cuanto la luna asome seremos felices para siempre… Me afirmas que sí, que estarás aquí como cada noche esperándome y que nunca te alejaras de mi porque me amas…
Me despido con un beso y lentamente me voy separando de ti… Corro hacia el agua y antes de sumergirme dirijo la vista a ti… Me despides con una sonrisa, aunque noto que sigues algo triste… Y enseguida bajas la cabeza…

Termino de sumergirme por completo en el agua y nado a toda velocidad hasta casa…, recordando tu mirada, que sigue presente en mi mente, tus palabras, toda esta noche y pensando en que este será mi último día de sirena…
Llego y me encuentro a mis padres preguntando por mí, me invento rápidamente una excusa para ocultar mi ausencia. Cuando va llegando la tarde decido contarle a mi familia mi decisión de marcharme… Sé que no lo van a aceptar pero me da igual, me escaparé esta noche sea como sea…
Continuara...

3 comentarios:

  1. Tu historia me a conmovido de verdad me encanta y espero ver el proximo capitulo ^^
    Animo!!! Besos xaoo

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  2. gracias! me alegro que te guste! =D pues ahora en un rato publicaré el tercer capitulo jeje gracias por seguirme un beso!

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  3. Bueno, bueno, jajajaja!!! Sigue habiendo muchos puntos suspensivos, repites muchas palabras, y... es raro pero diferente el terminar los dialogos hablando en primera persona!!! xD deberias volver a editar esta historia, reescribirlo, cambiar cosas con la ventaja de lo ksabes ahora!! A lo mejor te salen más capitulos y lo puedes hacer más novela o vete tu a saber!!! xD Yo te apoyo en lo k sea y bueno, este capítulo me ha encantado!! Aunk m da mala espina, no se pork m da k no se presentará esa noche xD pero solo lo sabre si leo!!! TeQQ wapisima, lo haces estupendamente!! Muaks

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