sábado, 19 de junio de 2010

EL REINO DE LAS HADAS capitulo 3

Llegamos a donde está el príncipe.
-Celeste: “Hola príncipe Alexander, vengo a presentarte a una nueva hada, que acaba de llegar al reino y creo que quiere conocerte”
-Alexander: “Hola Celeste…, muy bien. ¿Cómo te llamas pequeña?
-Ana: “Hola príncipe Alexander, me llamo Ana y no soy de este reino pero todas las tardes vendré aquí, me gusta todo esto y quiero explorarlo…”
-Alexander: “Encantado Ana, bienvenida al reino, espero que te guste todo esto, aunque todavía te queda mucho por ver… Celeste, por favor ¿me permites que la enseñe el resto del reino?”
-Celeste: “Claro, mejor, tu te conoces muy bien todos los rincones, estará mejor contigo. Luego llévala a mi casa por favor.”
-Alexander: “Tranquila, eso haré. Gracias.”
-Ana: “Adiós Celeste, hasta pronto, gracias por todo.”
-Celeste: “Adiós Ana, diviértete”
Siento en el cuerpo un pequeño cosquilleo cada vez que me mira, el príncipe es tan guapo… y sus ojos, sus ojos son hipnotizantes…, quiero conocerle bien.
-Alexander: “Bueno Ana, ¿y cuantos años tienes?”
-Ana: “Pues tengo dieci… emm… cincuenta perdón…”
Recordé el aviso de Celeste e inmediatamente corregí mi error.
-Alexander: “Con que 50…, eres muy joven…, bueno yo tengo 51, acabo de cumplirlos… ¿y como te sientes en este reino? ¿Te gusta?
-Ana: “Si, es precioso, me quedo asombrada, me gustaría quedarme, pero tengo mi familia…”
-Alexander: “Ya, lo entiendo, podrás venir aquí cuando quieras”
-Ana: “Ya, lo sé, muchas gracias, eres muy amable y simpático”
-Alexander: “Y tu eres muy guapa y tienes unos ojos preciosos… Me encanta tu sonrisa y tu forma de ser…”
-Ana: “Gracias príncipe”
Mientras hablamos me va enseñando las partes más preciosas del reino y me cuenta muchas historias y anécdotas suyas…Cada vez me siento mas a gusto con él y cuando le miro me entra un escalofrío por el cuerpo…
Pasamos la tarde juntos y creo que me estoy enamorando. No sé…, empiezo a sentirme bien a su lado y no quiero separarme de el… Cuando empieza a anochecer y ya vamos de camino a casa de Celeste, me confiesa algo…
-Alexander: “Ana, eres un hada preciosa, maravillosa, fantástica, me ha encantado conocerte y durante esta tarde que he estado a tu lado, me he dado cuenta que te quiero, me he enamorado de ti y me gustaría que te quedaras aquí…, pero eso lo decides tu no yo… lo siento Ana, pero te quiero…”
-Ana: “¡Alexander! No puedo creerlo… Yo también siento lo mismo, te quiero y no quiero irme me gustaría estar contigo para siempre, pero creo que solo podré verte las tardes. Pero recuerda, que aunque pueda verte poco, te quiero tanto…”
De repente se acerca a mí y lentamente sus labios rozan los míos hasta besarme suavemente… Nos separamos y el siente tristeza, pero a la vez alegría porque nos queremos, antes de irme me susurras de nuevo que me quieres y que me esperarás mañana… Me despido de ti con una sonrisa…
Celeste me espera en la puerta y deprisa tenemos que irnos y salir de aquí para recuperar mi tamaño. Se ha hecho muy tarde, pero se me ha pasado muy rápido. De camino al bosque Celeste me pregunta:
-Celeste: “Ana, ¿Qué tal lo has pasado con el príncipe Alexander?”
-Ana: “Celeste, me lo he pasado genial, me ha enseñado muchas cosas y me ha contado muchas historias sobre el, sobre el reino…, pero lo mas importante… Celeste…, guárdame el secreto por favor…”
-Celeste: “Esta bien yo no digo nada, dime…”
-Ana: “Pues veras Celeste…, de camino a tu casa Alexander me dijo que se ha enamorado de mi y que me quiere. Que me esperará todas las tardes, porque le encanta estar conmigo, porque según el soy el hada mas preciosa del reino…”
-Celeste: “¡Ana! ¡Pero eso es fantástico! ¿No te alegras? Porque te veo algo preocupada. Estoy segura que dentro de poco te pedirá que te cases con el…”
-Ana: “Es que no se…, si, estoy muy contenta, yo también le quiero mucho y me lo paso muy bien a su lado pero…, es que…, hay un problema…”
-Celeste: “A ver, ¿Cuál es el problema?”
-Ana: “Pues muy fácil Celeste, te recuerdo que soy una humana y no se si puedo seguir así, el no sabe nada, se cree que soy un hada como otra cualquiera y si se entera que soy una persona…, a lo mejor ya dejará de quererme… Pero no quiero perderle, Celeste, no puedo… Por favor ayúdame… ¿Qué puedo hacer? ¿Contárselo y arriesgarme a que se olvide de mí? ¿O ocultárselo para siempre y que empiece a sospechar? Puff... estoy tan confundida…”
Llorando término de hablar…, llorando por la impotencia de no saber que hacer…
-Celeste: “¡Ey! Ana, por favor no llores, no te preocupes…, ya buscaremos una solución, déjame pensarlo esta noche y mañana tendré alguna idea, ¿vale? Pero no llores por favor que no creo que Alexander quiera verte así…”
-Ana: “Ya, lo sé. Esta bien yo también voy a pensarlo esta noche y mañana nos decimos las ideas mutuamente, ¿te parece?”
-Celeste: “Muy bien, vale y deja de llorar anda que enseguida vamos a llegar al exterior…”
Intentaba no pensar más en aquello pero era inevitable… Cuando mis lágrimas se secaron ya habíamos salido al bosque… De repente los rayos de luz de la luna me deslumbran y poco a poco me voy transformando en lo que verdaderamente soy, una humana, una chica de 17 años que prefiere quedarse como una bella hada para siempre. Cuando por fin mi cuerpo se transforma, me despido de Celeste:
-Ana: “Bueno Celeste, mañana a la misma hora que hoy en el mismo sitio, ¿vale?”
-Celeste: “Muy bien, aquí estaré y no te preocupes por nada…”
-Ana: “Vale. Gracias Celeste, me ha encantado conocerte, eres la mejor hada y amiga que he conocido… Hasta mañana.”
-Celeste: “¡Adiós Ana!”

2 comentarios:

  1. pero k suerte k siene ana!! y encima el principe tambien la quiere ^^

    Un gran capitulo cristina, me a encantado leerlo enterito ^^ estare esperando el proximo ^^ (aunk la semana k viene no podre pasarme xk me voi a andorra)
    Kiss xaoo

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  2. jeje gracias pues si la verdad ha tenido suerte, ok te estara esperando el capitulo jejej un besoo

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