martes, 22 de junio de 2010

EL REINO DE LAS HADAS capitulo 4

Empiezo a caminar por el sendero que lleva de camino a casa. Y triste pero a la vez alegre voy pensando en toda mi tarde en ese gran mundo. Ha sido una experiencia única, iré todas las tardes sin que nadie me descubra…
Por fin llego a casa. Mama me acobarda a preguntas sobre mi retraso… Inventándome una excusa subo a mi cuarto, me encierro y sin cenar me tumbo en la cama a pensar una idea sobre lo de esa tarde…
-Ana: “¿Qué puedo hacer? ¿Ir cada tarde al mundo de las hadas y convertirme en una de ellas como si fuera una rutina habitual? ¿Dejar de ir para siempre y olvidarme de Alexander? ¿Decirle a Alexander lo que realmente soy? ¿O ocultárselo para siempre? O…, que otra opción… ¡ah si!... ¿O convertirme para siempre en un hada, casarme con el príncipe y ser feliz? Puff… ¿y olvidar a mi familia? No se que hacer, son tantas preguntas sin respuesta. De repente una idea se me pasa por la cabeza… Deseo con todas mis fuerzas aquel mundo y estar junto a Alexander y estoy dispuesta a todo por conseguir eso… A todo…, pero… ¿hasta renunciar a mi familia por aquello? No sé…, es una decisión arriesgada, tengo que pensarlo mejor… Dejaré que pase un tiempo. De momento iré todas las tardes al bosque a transformarme en hada, a encontrarme con el príncipe y estar junto a el. Con el tiempo pensaré lo que hacer…
A la tarde siguiente vuelvo a escaparme de casa para volver al bosque y encontrarme con Celeste a la hora acordada…
-Ana: “¡Mamá! No me esperes hasta la noche que voy a salir…”
-Madre: “Esta bien hija, ten cuidado y no vengas muy tarde.”
Cierro la puerta y me hecho a correr de las ganas que tengo de llegar… Sin apenas darme cuenta ya estaba llegando al punto de encuentro donde me esperaba Celeste. Me paro ante ella casi sin aliento…
-Ana: “¡Hola Celeste! He venido tan corriendo como he podido, tenía ganas de verte y de ver al príncipe…”
-Celeste: “Tranquila, tenemos toda la tarde, venga, ¿preparada para volar? Adelante, dejaré caer los polvos mágicos y volarás hasta que lleguemos al árbol y después te convertirás en el hada que fuiste ayer, ¿vale?”
-Ana: “¡Si, si venga!”
Celeste dejo caer los polvos y comencé a volar. De camino al reino de las hadas me contaba la idea que se le había ocurrido…, una solución a mi problema.
-Celeste: “Ana, he estado pensando esta noche y lo que podrías hacer es si te gusta tanto esto yo puedo transformarte en un hada para siempre y estarás con Alexander y seréis felices…”
-Ana: “Ya Celeste, yo también he pensado eso, pero… ¿y mi familia? Es que aquí tengo mi vida… No sé, ya lo pensaré en estos días, no quiero preocupaciones esta tarde, voy a disfrutar del momento y ya veremos que decido…”
Llegamos a la abertura del árbol e inmediatamente me transforma en un hada preciosa… Decidimos las dos ir a casa de Celeste para ver a sus padres, a su hermana y a arreglarme, ponerme guapa para ver al príncipe.
-Celeste: “¡Venga, deprisa ven por aquí! Voy a ponerte guapa…”
-Ana: “Muchas gracias”
-Celeste: “A ver mira te voy a dejar este vestido, ahora te hago este pinado y estas pinturas y… ¡tachan! ¡Un hada preciosa!”
Es verdad me veo fantástica, espero pasarlo bien con Alexander…
-Celeste: “¡Venga ven que te acompaño hacia palacio!”
-Ana: “Gracias Celeste. Venga vamos.”
En nuestro recorrido hasta palacio todas las hadas me miraban asombradas:
-“¡Que guapa! ¡Mira que vestido! ¿Quién es? ¿Es la nueva? ¡Y va a palacio!”
Todas sentían envidia porque iba a ver al príncipe…
Cuando llegamos allí estaba el esperándome, se quedó asombrado al verme… Enseguida que estaba enfrente suya, Celeste decidió no molestarnos y se fue.
-Celeste: “Yo me voy, Alexander luego la acercas a mi casa como ayer ¿vale?”
-Alexander: “Muchas gracias Celeste, si tranquila, luego te la acerco. Adiós”
-Ana: “Gracias. Adiós Celeste.”
Cuando ella se fue, enseguida Alexander me miro fijamente a los ojos y me susurró al oído:
-Alexander: “¡Estas preciosa Ana! Eres tan bella… Te quiero, quiero estar contigo.
Enseguida se acerca a mí y me besa durante un largo tiempo…
-Ana: “Alexander, yo te quiero pero… ¿puedo preguntarte algo?”
-Alexander: “Si, dime preciosa”
-Ana: “¿Tu de verdad me quieres? ¿Me quieres sea como sea? ¿Tenga los secretos que tenga? ¿Y aunque sea diferente?”
-Alexander: “Pero… ¿Por qué me preguntas eso? Pues claro que si Ana, te quiero como seas y además, ¿Por qué dices que eres diferente si eres el hada mas maravillosa del reino?”
-Ana: “Nada, nada, cosas mías… Vámonos anda”
El príncipe me llevo a uno de los sitios más bonitos del reino y yo por el camino iba pensando si contarle a Alexander mi secreto o mejor callarme y que se crea que soy un hada de verdad. Intento olvidarme de los problemas y disfrutar junto al príncipe.

2 comentarios:

  1. Aiii que emocionanteee!! se lo dira?? jeje eso lo tendre k averiguar ^^
    Gracias por el capituloo ^^ lo acabo de leer xk vengo de vacaciones jeje me tengo k actualizar un poquito ^^
    kiss xaoo

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  2. jajaj no pasa nada ya veo que te los has leido los 3 de un tiron jejeje me alegro mucho, pronto el siguiente capitulo, a esta historia le queda menos de lo que pensais =) es corteja

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