lunes, 28 de junio de 2010

EL REINO DE LAS HADAS capitulo 7

Antes de acostarme pensé en mi familia, si mis padres habían leído ya mi carta, si estarían buscándome o solamente estarían tristes… Si pudiera ver sus caras en este momento… De repente tuve una idea…
Como creo que hoy la luna esta creciente saldré de aquí cuando todos estén dormidos… Iré a casa y por algún hueco veré a mis padres sin que me vean…
Cuando ya todos dormían, con mucho cuidado para que nadie se despertara, salí de casa de Celeste hasta llegar a la entrada del reino…
Una vez fuera del árbol, comprobé la forma de la luna. Esta creciente, no hay peligro. Volé lo más deprisa que pude hasta casa y una vez allí por la esquina de una ventana que daba al salón, me asomé y allí estaban mis padres y mis hermanas, sentadas en el sofá, leyendo la carta, asombrados y sin creerse lo que estaba pasando… Mientras la leen, mi madre llora de impotencia y haciéndose mil preguntas…
-Madre: “¡No! Pero, ¿Por qué? ¿Qué la hemos hecho para que prefiera ese mundo de fantasías que ni siquiera sabemos si existe? Tenemos que buscarla, es mi hija… Por favor…”
Está tan desesperada que haría cualquier cosa por encontrarme. Me entristezco al verla así llorando y con los nervios por las nubes. Pero mi padre, aunque también esta asombrado y preocupado, tiene la cabeza más sentada y sabe lo que tiene que hacer… Entonces, tranquiliza a mi madre e inmediatamente le para sus deseos de salir a buscarme.
-Padre: “Tranquilízate mujer, la niña es lo que ha elegido, ahora es feliz, ya se habrá casado. Créeme, si revuelves la ciudad buscándola, ella eso no le gustará y la decepcionarías. Hazme caso es lo mejor.”
Es increíble, no pensaba que mi padre pudiera entenderme antes que mi madre… Gracias a el mamá se tranquilizó y no salió a buscarme…
Decidí irme porque ya estaban más relajados.
-“Pronto iré a verlos y les explicaré todo” – pensé.
De vuelta al reino, recordé la cara de asombro de mis padres…
-“¿Qué pensaran de mi? ¿Qué soy una mala hija por haberme ido de casa?...” – me pregunté.
No sé tendré la respuesta cuando vuelva a verlos. Llego al reino y de nuevo con cuidado vuelvo a casa para dormirme… Nadie se enterará que he salido…, no tendré que dar explicaciones… Mañana me casaré con el príncipe, será una boda muy especial y comenzaré mi vida de hada…
Espero que esta vida que empiezo sea tan bonita como la de mis sueños y mi imaginación. Al lado de una persona que me quiere, en un mundo lleno de fantasías y con amigos como Celeste… ¿Qué mas puedo pedir?
Seré princesa sí, pero a mi eso no me importa, no es una de las cosas que mas valoro…
Pensando en todo esto acabé dormida…
A la mañana siguiente me despertó Celeste a voces saltando encima de mi cama…
-Celeste: “¡Ana! ¡Venga, arriba dormilona que hoy celebramos tu boda! ¡Venga despierta que el príncipe quedó en pasar a verte por la mañana!
Además tenemos muchas cosas que hacer, preparar tu vestido…, buscar el ramo, el velo… Puff..., demasiadas cosas… Ya sé, lo haremos todo con un poquito de magia y así también nos divertiremos un rato… ¡Venga, levanta Ana!”
-Ana: “Puff… Celeste, tengo unos nervios, no me puedo creer que la boda que siempre había soñado, por fin se vaya a cumplir…
Celeste…, quiero un gran vestido precioso, un ramo lleno de rosas rojas y un velo muy muy largo… ¿podrás intentar hacerlo?”
-Celeste: “Pues claro que si Ana, mira creo que es hora de sacar del armario mi varita mágica que nunca he usado, me la regaló mi madre… Así que con eso lo tenemos todo arreglado y las rosas luego mando a mi madre a por ellas…
El lugar donde será la boda yo ya se cual es, ahora después vendrá el príncipe y te lo enseñará, pero los preparativos del sitio ya los manda el hacer, así que no te preocupes por nada mas, ¿vale?”
-Ana: “Muy bien, dios mío ¿y todo lo vamos a hacer con tu varita mágica? Esto es increíble…no me lo creo…”
-Celeste: “Si Ana, tu déjalo en mis manos y relájate, que tienes que tener unos nervios…”
En ese momento llegó el príncipe…
-Alexander: “¡Hola Celeste! ¡Hola Ana!”
-Celeste: “¡Hola príncipe!”
-Ana: “¡Hola cariño, por fin estas aquí!”
-Alexander: “Si, vengo a enseñarte el lugar donde nos casaremos ¿te parece?”
-Ana: “¡Si claro, estaba esperándote!”
-Celeste: “No lleguéis muy tarde por favor”
-Alexander: “Tranquila, solo es un momento…”
-Ana: “Si, Celeste, además tenemos que preparar muchas cosas. Enseguida venimos. ¡Adiós!”
-Alexander: “Hasta luego Celeste”
Íbamos los dos de camino a ese lugar y antes de llegar Alexander me dijo que cerrara los ojos, que era una sorpresa.
-Alexander: “Ya, los puedes abrir”
-Ana: “¡Dios mío! ¡Esto es precioso! No puedo creer lo que veo… ¡es el mismo lugar que salía en mis sueños!”
Es un sitio precioso, una zona situada en el bosque, porque estaba en el exterior, una pradera enorme, cubierta de flores, al fondo montañas, los pájaros cantaban, las mariposas se posaban en las flores y algunas hadas volaban y jugaban libremente… Y a lo lejos se veía un gran castillo.
-Alexander: “¿Te gusta Ana? Aquí nos casaremos ¿quieres? No he encontrado un sitio mejor…”
-Ana: “Pero… ¡Alexander! ¡Si es precioso! No he visto un lugar mejor en mi vida ¡me encanta! Pero… ¿Qué sitio es este? ¿Está fuera o dentro del reino?”
-Alexander: “Me alegro que te guste. Pues no, este sitio esta casi a las afueras del bosque, pero claro, bien escondido, porque si no los humanos lo descubrirían, además ten en cuenta que nosotros tenemos tamaños mas pequeños por eso, esto, aunque te parezca enorme, es diminuto para un humano… ¿lo entiendes?”
-Ana: “Si, creo que si, es todo tan perfecto, fantástico, no me puedo creer que vayamos a casarnos a estar juntos para siempre por fin… ¡Te quiero!”
-Alexander: “Yo también te quiero Ana, siempre estaremos juntos cariño…”
Estuvimos un rato sentados a la sombra de una amapola, contemplando aquel lugar tan precioso y tranquilo… Después nos fuimos a casa de Celeste, me acompañaó hasta allí y Alexander se fue a palacio para seguir con los preparativos.
-Alexander: “Bueno cariño te dejo aquí en la puerta, yo me tengo que marchar. Te veré esta tarde en la boda. Adiós ¡te quiero!”
-Ana: “Muy bien, ¡adiós principe!”
Cuando entré en casa de Celeste, ella ya estaba preparando todo… Tenía mi ramo de flores encima de la mesa… Era precioso, con rosas rojas y blancas…
-Celeste: “Menos mal que estas aquí Ana, ya es tarde y tengo que hacer tu vestido. Venga ven que vamos a probarte unos cuantos… A ver que hace esta varita…”
-Ana: “Si, ya estoy aquí… Pero, ¿pretendes que la varita me haga el vestido?”
-Celeste: “Tu déjame a mi y verás”

3 comentarios:

  1. K bien esta saliendo todo!!! (demasiado bien XDD) me alegro muxisimo ^^, uff Ana es mas joven k yo y ya se casa madre mia, esta juventud k adelantada esta XDD
    Me a gustado muxo este capitulo ^^
    Animo con la historia ^^ kiss xaoo

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  2. jjajajaja si la verdad que se casa pronto, pero en verdad en su edad de hada es una edad normal para casarse, ademas será la princesa de ese reino y vivirá feliz... ¿o tal vez no? =) gracias por seguirla guapaa

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  3. m encantoooo, deseandoo leer el enlaceee, y celeste q ilusionaaa estaaa, jejeje, haber q vestidoo le hac con la baritaaa, jejeje
    pd: el siguienteee prontooo plisssssssssss jejej

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