jueves, 12 de agosto de 2010

"Más allá del cielo azul" Capitulo 12


Flarmy agarró la mano de Sara fuertemente y la llevaba a su lado mientras atravesaban la gran sala volando hasta llegar al trono donde se sentaban los reyes.
-Flarmy: “Relájate, que te veo nerviosa Sara” – le susurró al oído.
-Sara: “Ains, ya lo se, pero no puedo evitarlo”
Se pararon en frente de los reyes y Flarmy habló:
-Flarmy: “Hola altezas”
-Reyes: “Hola Flarmy, ¿Qué te trae por aquí?”
-Flarmy: “Pues verá alteza… ¿recuerda que me encargó bajar a la ciudad durante tres semanas para ayudar a una niña que estaba triste?”
-Reina: “Ah si, lo recuerdo. Sara se llamaba ¿verdad? ¿Cómo ha ido?”
-Flarmy: “Si, así es, se llama Sara, y la he traído al reino, es ella majestad, esta es la niña de la ciudad” – dijo señalando a Sara y echándola hacía delante.
-Reina: “¡OH Sara! Encantada. Espero que este jovencito haya hecho bien su trabajo porque por lo que veo estas mas contenta ¿verdad? ¿Se ha arreglado todo?”
-Sara: “Claro que si, Flarmy me ha ayudado mucho, tanto que le quiero más que a mi vida y no quiero separarme de el” – dijo mientras le miraba y le cogía del brazo…
-Rey: “Muchacha, me alegro mucho, pero Flarmy y tu no…”
-Reina: “Pero nada. No pasa nada porque una niña de la ciudad este con un ángel de nuestro reino. No hay ninguna ley que lo prohíba. Además se quieren mucho y merecen estar juntos. Chicos espero que seáis muy felices y Sara me alegro que estés mejor, pero tengo que pedirte un favor…”
-Sara: “OH claro, dígame alteza”
-Reina: “No puedes decirle a nadie que este reino existe, ni desvelar este secreto por favor, no se si lo sabrás, pero si en la ciudad se enteran de esto nadie te creerá y más ángeles morirán. Eres la única niña de toda la ciudad que conoce nuestro reino… Así que por favor solo puedo pedirte que guardes bien el secreto…”
-Sara: “Claro majestad, ya se lo he prometido a Flarmy que esto es un secreto entre los dos y de verdad que no voy a decir nada, porque no quiero que esto desaparezca. Me encanta y no dejaría tampoco que a ningún ángel le pasara nada ya que se dedican a ayudar a los demás niños. No sería justo por mi parte. Descuide, puede confiar en mi”
-Flarmy: “Tranquila alteza, seguro que Sara no dirá nada, no tiene porque preocuparse. La conozco bien y para ella todo esto es algo increíble, como un sueño hecho realidad, por eso no dirá nada, ¿no es así cariño?”
-Sara: “Claro que no, él lleva razón yo no diré nada de verdad”
-Reina: “Muy bien, entonces nada mas, podéis retiraros. Y Sara sabes que puedes venir cuando quieras ¿verdad?”
-Sara: “Gracias alteza. Adiós majestades. Hasta pronto”
-Flarmy: “Adiós señores reyes. Voy a llevarla a casa”
-Reyes: “Adiós pequeños, ser felices”
De camino a la salida del palacio, Sara pensaba en todo esto y después su ángel le dijo:
-Flarmy: “¿Ves como no tenías de que preocuparte? Los reyes son adorables y responsables… Nos han deseado todo lo mejor”
-Sara: “Llevabas razón. Me he sorprendido, no pensaba que fueran tan amables. Podrán confiar en mi te lo aseguro Flarmy”
.Flarmy: “Ya lo sé, estoy más que seguro que no dirás nada. Yo confío en ti preciosa y lo sabes”
-Sara: “Si, lo sé, y te lo agradezco”

Cuando llegaron a la salida del castillo, él le dijo a la pequeña:

-Flarmy: “Ya es tarde, creo que debería llevarte a casa ¿no crees?”
-Sara: “Si, por favor, mis padres están al venir y como no me vean en casa…”
-Flarmy: “Pues venga ¡a volar!”
Esta vez Sara le cogió la mano a Flarmy, pero antes de volar ella dio dos chasquidos como le había enseñado Flarmy, para así poder hacerse invisible y que al entrar a la ciudad no la vieran. El ángel también lo hizo, pues no quería viajar como una pequeña luz, quería contemplar a su querida Sara, agarrarla de la mano y sentirla cerca. Así que enseguida empezaron a volar dirección a la ciudad. Mientras se alejaban del reino, Sara le pregunto preocupada:
-Sara: “Flarmy, pero… ¿podré venir aquí algún día más? Es que todo esto es maravilloso…”
-Flarmy: “Claro que si Sara, tu cuando quieras me lo dices y volvemos aquí”
-Sara: “Ains, ¡muchas gracias corazón!”

En unos minutos llegaron a casa de Sara, la ventana seguía abierta, por lo que entraron hacia la habitación. Una vez que Sara dejó de volar y pisó el suelo, se despidió de Flarmy.
-Sara: “Bueno cielo, creo que es mejor que te vayas, mis padres están al llegar y tengo que ver que tal está mi hermana… Pero, por favor, prométeme que vendrás esta noche a verme, quiero que duermas conmigo, por favor, te necesito…”
-Flarmy: “Esta bien, esta noche vendré a pasarla contigo y si insistes me quedaré a dormir. Estaré aquí a la hora de siempre. Adiós pequeña ¡te quiero!”
Flarmy se acercó a la niña, la besó y antes de marcharse le dijo:
-Flarmy: “Gracias por este día Sara, me lo he pasado genial contigo”
-Sara: “No Flarmy, gracias a ti por confiar en mi, ¡te quiero!”
Una vez dicho esto, él salió por la ventana, aunque esta vez no se transformó en la pequeña lucecilla…
Sara al verle que salía, se asomó a la ventana y le siguió con la mirada hasta que su figura se perdió entre las nubes pues se hizo invisible en unos segundos.
Enseguida que reaccionó fue corriendo a ver a su hermana Marta, que se encontraba llorando en la cuna… Cuido de ella hasta que llegaron sus padres y no notaron nada extraño…
Así pasó la tarde hasta que rápidamente llegó la noche y Sara ya estaba impaciente por ver a su precioso ángel. Una persona que la estaba haciendo feliz y que con ella estaba cumpliendo uno de sus sueños. Solo habían pasado unas horas desde que la había dejado en la habitación, pero ya le echaba de menos. Y pensaba hablar con Flarmy, sobre ellos, temía como serían las cosas ahora, su futuro…
No sabía si sentirse triste porque pensaba que pronto todo esto terminaría como un sueño del que despiertas, o estar feliz porque tenía a su lado al ángel más maravilloso que había visto nunca, a una persona que la quería y la cuidaría siempre.
Cuando llegó la hora, Flarmy, tan puntual como siempre, entró por la ventana del cuarto de Sara, pero ella todavía no había subido a su cuarto, por eso Flarmy, que ahora era una lucecilla amarilla, decidió esconderse por si acaso pasaba alguien que no fuera Sara a la habitación.
En un par de minutos, ella ya estaba allí, entonces él decidió salir y mientras la saludaba iba transformándose…
-Flarmy: “Hola Sara. Ya estoy aquí, te estaba esperando”
-Sara: “Hola Flarmy, por fin. Lo siento me he entretenido cenando”
-Flarmy: “No pasa nada, no has tardado apenas”
Cuando Flarmy se convirtió en ángel, se acercó a Sara y lentamente la beso los labios.
-Flarmy: “Pequeña, no quiero perderte jamás, lo eres todo para mi y estaría contigo siempre, de no ser por que…” – soltó un suspiro y agachó la cabeza.

2 comentarios:

  1. de no ser porke...¿? de no ser porke...¿?
    pero pork m dejas asi¿? con esta intriga¿?¿' ains.... continuala porfaaaaa!!!! te voy a matar por dejarla asiiiiii!!!!! waaaaa!!!
    te kiero wapisimaaaa!!!!xD

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  2. jopeee digooo lo mismooo de Bea, de ns pq? no me digasss q n puedee volver a bajar pq ya no es su angelll de los deseosssss?????????? ainsss n tardeesss en subirrr jejeje, tqq wapaaa!!!!!!!!

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